He regresado a contarles más acerca de Kioto. Yo me enamoré demasiado de este lugar, me dio la vibra como de Pueblo Mágico en México, con mucho folklore y tradición.
El segundo día en Kioto nos despertamos muy temprano, nos esperaba un día muy largo ya que queríamos visitar Arashiyama y Fushimi-Inari Taisha.
Arashiyama 嵐山, La Montaña de la Tormenta, es muy famoso por el Bosque de Bambú, que es una de las destinaciones más visitadas en Japón. Este lugar se encuentra localizado a las faldas oestes de Kyoto.
Arashiyama
Nosotros llegamos a Arashiyama con el solo propósito de ir al Bosque de Bambú. Decidimos guiarnos por Google Maps, ya que llegamos tan temprano que todavía ni turistas había por ahí. Caminamos por media hora en la cual ya debíamos de haber llegado al Bosque pero no veíamos bambúes por ningún lado.
Por fin llegamos a estas escaleras, pensando que tal vez al final encontraríamos el Bosque. Subimos 200 escalones para encontrar...
Un monasterio Budista, Senko-ji. Un poco decepcionados nos recargamos en contra de una barda, mientras mirábamos el monasterio. Se veía muy austero y ni siquiera parecía tener acceso al público. Hasta que un monje muy joven hizo su aparición y con un "Irasshaimase" nos dio la bienvenida.
Tienen unos panfletos por los cuales piden una donación de 500 yen. Por lo general los monjes Budistas viven de donaciones del buen samaritano. Si no quieren hacer la donación por codos no tienen que hacerla. Pero háganla, qué les cuesta? 500 yen...
Nos dejaron entrar a su cuarto general, en donde estudian y comen. Ahí hay una réplica de una pagoda. El monje, que exuberaba una energía muy tranquila y positiva nos ofreció una taza de té verde y nos señalo hacía la vista desde el balcón.
Esta foto quedó bastante borrosa, pero si se fijan bien, a lo lejos podrán ver la pagoda de To-ji.
Estando ahí arriba podíamos escuchar la tranquilidad y el silencio, algo nada común en la locura que es Tokio. Salimos de ahí en mucha armonía y hasta como que con más energía.
Yo me sentía como este Buda bebé.
Regresamos al camino original para ahora sí ir al Bosque del Bambú, pero esta vez nos encontramos con un santuario Shinto. Es posible reconocer los santuarios Shintos de los templos Budistas por el torii, la entrada que ven esta fotografía, que representa la transición de lo pagano a lo sagrado.
Pasando el santuario, vi un anuncio que decía " El Bosque de lo Monos de Arashiyama". Se me dilataron las pupilas e hice lo mejor que pude para convencerlos que entráramos a ver a los monos. Compramos los boletos y nos dicen que tenemos que subir por la montaña, otra vez, por 20 minutos, otra vez. Pero pues bueno, ahí vamos.
Las reglas que hay que seguir son:
- No ver a lo monos directo a los ojos
- No tocar a los monos
- No darles de comer afuera
- No tomar fotografías en el camino
-Tomarle fotos a los monos por lo menos a 3 metros de distancia
Pues yo como que no entendí la penúltima regla.
El primer avistamiento
Por fin llegamos al parque central y hasta la vista nos sorprendió
Los monos en realidad son macacos japoneses, también conocidos como macacos de cara roja, por obvias razones. Estos macacos son los primates que más al norte del hemisferio viven, a excepción, claro esta, de nosotros, los seres humanos. Estos macacos se encuentran esparcidos por todo el archipiélago de Japón, excepto por la isla de Hokkaido, el punto más norteño del país.
La vista a mí me pareció super espectacular. Además de que el día estaba super soleado y los cielos muy claros.
Me tomé mi foto incómoda con la vista y uno de los macacos
Una pareja haciéndose "piojito"
Pueden entrar a una jaula, desde dónde le pueden de dar de comer a los macacos manzanas y cacahuates que pueden comprar ahí mismo.
Estos macacos son adorables! Me encanto como estiran su manita para que les des de comer.
Al final la caminata y el boleto de entrada me parecieron poco precio a pagar por la experiencia. Entre la vista y los macacos fue una visita inolvidable.
Otra vista de Arashiyama
Cuando ya salimos del santuario de los macacos apenas eran las 12 del día! Madrugamos muchísimo ese día. Ya estábamos bastante cansados pero todavía nos faltaba muchísimo más que recorrer.
Esto es algo que realmente tengo que contar, para que tengan una probadita de mi experiencia por tierras suecas. Una buena historia para estrenar mi blog.
Hoy iba camino a la escuela. Camino de mi casa a la escuela, pues no esta tan lejos. Así me ahorro dinero y de paso espero bajar unos pocos kilos, o muchos... Cuando salí de la casa la temperatura estaba a 4 grados, algo muy sueco es eso, lo de saber la temperatura a todo tiempo. Ìba peleando con mi iPod porque "shufflea" las canciones de una forma muy, pero muy chafa. El camino que tomo a la escuela es un camino especial para caminar y para andar en bicicleta, no pasan carros por ahí, así que es muy seguro.
En ese camino fue donde me rompí la naríz por culpa de un perro que me salto a la bicicleta, pero esa es otra historia, y ya estoy bien.
Entonces íba yo peleando con mi iPod, y tratando de recordad si hoy era el día en el que tenía examén de conjucciones, cuando derrepente a lo lejos veo a dos venados cola blanca. Eran dos hembras, y eso lo sé porque no tenían cuernos. Estaban ahí paradas las dos a mitad del camino, viendome directo a la cara. Me paré en seco, y me quedé ahí parada viendolas con la boca abierta. No sabía que hacer, y estaba muy impresionada. Había escuchado de personas que llegaban tarde a trabajar porque un reno o un alce se había estacionado en la puerta de sus casas, pero no pensé que fuera verdad, no pensé que de hecho estos animalitos anduvieran así rondando entre edificios y calles, pero hoy comprobé, que es verdad.
También fue muy impresionante para mí el hecho de que fueran venados cola blanca, ya que hasta donde yo sé estan en peligro de extinción, por lo menos en México.
Estas son dos hembras de venado cola blanca
como las que ví hoy.
Después de lo que pareció una eternidad, las venadas comenzaron a correr hacía los edificios no sé con que proposito. No pude contenerme de sonreir. Fue una buena experiencia para comenzar mi día.
A veces también me toca ver ardillas y conejos cuando voy a la tienda, siempre quiero robarme un conejo, pero luego me acuerdo de como huelen sus orines y me da mucho asco.
También estoy experimentando mi primer "aprilväder" (clima de Abril). No sé explicar muy bien porque sucede pero aprilväder es un clima que va de arriba a abajo, de frío a caliente en unas cuantas horas. Por ejemplo, el sábado. Cuando salímos de la casa, Jesper y yo, rumbo a un picnic con Johan, Thomas y Denise, el sol brillaba y la temperatura estaba a 12 grados. Cuando llegamos, media hora después, por Denise y Thomas, el cielo ya estaba gris y se sentía el aire frío. Y cuando por fin llegamos al picnic, la temperatura ya estaba como a 4 grados, no la temperatura ideal para un picnic!
La semana pasada fue caliente y agradable, esta se espera que se fría y lluviosa, tal vez con un poco de nieve; y la siguiente, uno nunca sabe! tal vez 20 grados y nieve, jaja!
Por ahora me despido, mil millones de besos estelares,