12 abril 2010
22 enero 2010
Bla Bla Bla
26 noviembre 2009
Si No Leen Esta Entrada Y Si No La Reenvian Se Les Caeran Todos Los Dientes Y Nunca Encontraran Al Amor De Su Vida
28 febrero 2009
Cosas Que La Gente Dice...
20-åring tjej 2: Jag är så jävla nervös att det kliar i rumpan!
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Chica veinteañera: Estas nerviosa?
Chica veinteañera 2: Estoy tan pi#¤% nerviosa que tengo comezón en el cu(¤!
Escuchado en la línea azul del metro con dirección a Akalla el sábado 28 de febrero alrededor de la 1 a.m., Estocolmo, Suecia.
25 febrero 2009
La Princesa y El Entrenador

Años después el Rey y la Reina esperaban a su primogénito. Todos secretamente esperaban a que fuera un niño, porque según marcaba la ley, el primer hijo varón sería el heredero al trono. Pero entonces nació una niña.

Nadie pudo evitar enamorarse de la pequeña Princesa, y seguían cada uno de sus pasos. En su primer cumpleaños, el pueblo se congrego frente al Palacio Real para felicitar a la pequeña Princesa.

Tiempo después nació un pequeño hermanito para la Princesa, quien sería el Príncipe Heredero.

Pero el pueblo ya estaba demasiado enamorado de la Princesa y les parecía injusto que ella no pudiera heredar el trono, así que decidieron todos juntarse y votar por cambiar la Ley de Sucesión, para que la Princesa, y no el Princípe, heredara el trono y algún día se convirtiera en Reina.

Tiempo después otra princesa nació, pero nada importante pasó con ella, solo que era muy hermosa.

Lo que todos esperaban, incluída la Princesa, era que algún día se enamorara. Que encontrará a su prícipe azul, y que se casaran.
Y entonces un día la Princesa se dió cuenta de que estaba enamorada. Cuando lo veía a los ojos sentía mariposas en la panza. No podía evitar suspirar cuando el entraba a la habitación. Lo supó desde en un principio: él era amor, a él quería como pareja. Ella lo veía guapo, inteligente, él la hacía reir, la hacía sentir bien. La Princesa no podía esperar a que llegara la hora de su entrenamiento para poder verlo. Porque el era su entrenador.

El Entrenador sentía lo mismo por la Princesa pero sabían que un romance entre ellos era prácticamente imposible. Todos esperaban que la Princesa se enamorara de un príncipe, no de un simple entrenador. Pero en el corazón no se manda y ellos se enamoraron.
La Princesa decidió contarle a sus padres, el Rey y la Reina, acerca de el amor que sentía por el Entrenador. La Reina se mostro comprensiva, pero el Rey no podía dejar que su Princesita se enamorara de un simple entrenador sin nada que ofrecerle, aunque la Princesa no necesitara nada.
Tomo mucho tiempo en que el Rey, y otras personas, aceptaran que la Princesa y el Entrenador estaban enamorados. Había dudas acerca de el Entrenador, creían que solo estaba utilizando a la Princesa para obtener fama o dinero, o las dos cosas, pero con el tiempo se dieron cuenta de que no era así. Así que dejaron a la Princesa tener al Entrenador como novio, pensando que algún día se separarían y entonces la Princesa conocería a su principe azul.
Pero el amor de la Princesa y el Entrenador era demasiado fuerte y grande, y un día el Entrenador le pidió a la Princesa que se casara con él.

Pero de nuevo, tomo mucho tiempo, años, para que los demás aceptaran este hecho. No podían dejar que la Princesa, que sería la Reina algún día, se casara con cualquier Per Persson. El Gobierno y el Rey tenían que aceptar a el Entrenador primero, y no les importaba lo que la Princesa quería.
El Pueblo se empezó a dar cuenta de lo que sucedía y empezaron a hablar: la Princesa tenía derecho a casarse con quien ella amara.
Años y pláticas interminables tuvieron que pasar para que, por fin, dejaran a la Princesa y el Entrenador intentar ser félices para siempre.
Ahora con emoción planean su boda.

Y tan tan, este cuento no ha terminado...
Besos De Cuentos Sin Hadas,
Aurea.
