Últimamente he pensado mucho en vivir una aventura. Algo emocionante. Algo que me enseñe algo nuevo. Algo que me lleve a mis límites. Tengo 22 años y quiero ver el mundo.
Quiero irme a hacer vino a Francia, o a rehabilitar leones en Sudáfrica. O hacer el servicio militar. Algo, algo, algo. Mi vida es demasiado cómoda. Y Jesper también quiere un cambio.
Se imaginan? Un día empacar una mochila y buscar una aventura. Sin dinero, sin lujos, sin preocupaciones. Ir a cosechar arroz en Vietnam. Whatever. Audicionar para Idol. Audicionar para una obra de teatro. Irse a meserear a un restaurante de tapas en Barcelona, jajaja, como la Barbie Condechi. Ir a cuidar casas alrededor del mundo. Ir a trabajar a un hostal en Alemania. A servir sake en un bar en Japón. Convertirse en una leyenda.
Son sueños guajiros? O es posible tener una vida así? Simplemente romper estereotipos de terminar la prepa, entrar a la universidad, graduarse, empezar a trabajar, comprometerse, casarse, tener hijos, retirarse, morir.
Me quiero comer al mundo a mordiditas. Se imaginan? Vivir al día, de una forma positiva. Dejar la comodiad del sillón, la tele y la computadora. Dejar la regadera con agua caliente, la tina con burbujas que huelen a mar, cambiarlo todo por el mar de verdad.
Llenar el pasaporte de sellos y la memoria de amanaceres y atardeceres inolvidables. De personas únicas, de lugares maravillosos, de olores exóticos, de sabores deliciosos. Dejar la fiesta por la experiencia. Buscar que es lo que hay más allá del horizonte. Apagar Discovery Chanel y ver con ojos propios todas las maravillas del mundo.
Es posible una vida así? Una vida con el único propósito de vivir la vida?
Besos Aventureros,
Aurea.








