Livin' La Vida Aurea

11 agosto 2016

Atrapada en Copenhague


En Abril, cuando iba de regreso a Tokio desde Londres vía Dubai, el vuelo de Londres a Dubai se retrasó por una falla en la reserva eléctrica. Al llegar a Dubai yo solo tenía una hora y 45 minutos para tomar mi siguiente vuelo, pero el vuelo a Dubai termino estando retrasando más de dos horas y yo terminé perdiendo mi conexión. Para saber como me fue esa vez y para más detalles acerca de como me trato la aerolínea vean el siguiente video.


Pues que creen? Que me volvió a suceder! 

Pues el lunes 1ero de Agosto salí de Tokio con dirección a Londres, de nuevo con Emirates, como las vez pasada. En realidad todo salió bien, si no hubiera sido por la turbulencia más horrible que jamás me ha tocado. Ha estos momento yo le calculo que ya me he aventado más de 60 vuelos, en los que turbulencia me había tocado ya muchas veces. Algo que yo hago para calmarme a mi misma cuando esto sucede es escuchar música, cerrar mis ojos e imaginarme que voy viajando por una carretera con muchos baches. La mayoría de veces me funciona y me quedó dormida. 

Es extremadamente importante mantener la calma, ya que la turbulencia muy raramente ha causado accidentes aéreos al grado de que el avión se caiga, sin embargo pasajeros han muerto por ataques al corazón, ataques de pánico, por lesiones por no usar el cinturón de seguridad, por pararse, por que alguien se paro y los lastimo o por no tener el asiento en la posición correcta. Mucha gente puede ser muy necia cuando se trata de la posición del asiento durante la turbulencia pero es extremadamente importante por la seguridad propia y de otros pasajeros, ya que al asiento estar reclinado existe más distancia entre tu cabeza y el asiento de adelante de cual forma que con un movimiento brusco tu cabeza tiene más espacio para tomar más velocidad y lesionarse fatalmente. De igual manera si tu asiento esta reclinado la persona de atrás corre el riesgo de pegarse abajo de la mandíbula creando una concusión que puede llegar a ser mortal o paralizante. 

Afortunadamente aterrizamos bien en Dubai, solo unos minutos tarde, pero yo tenía 4 horas antes de mi conexión a Londres. Por mi conexión ser mayor a 3 horas, Emirates me dio un voucher para un sandwich y una bebida. 

Al final llegue a Londres sana y salva y pasé una noche muy agradable con mi amiga Katy en los pubs de Soho y en el barrio Chino. (Ya sé, pueden sacarme de Asia pero no pueden sacar a Asia de mí). 

Al siguiente día me despedí de Katy y tomé el tren de Paddington a London Heathrow en solo 15 minutos, para llegar y descubrir que el vuelo estaba retrasado una hora. Esta vez yo viajaba de Heathrow a Kastrup en Copenhague con una conexión de una hora y 20 minutos a Arlanda en Estocolmo, con la aerolínea SAS Scandinavian Airlines. Iba a llegar a Estocolmo a media noche y tomaría un taxi a casa de mis amigos. O eso creía yo. 

Veinte minutos pueden ser más que necesarios para alcanzar el siguiente vuelo, ya que la terminal 3 de Kastrup es minúscula. 

Nos subimos a el avión y ahí nos avisaron que había una falla con el tablero del avión y que el técnico estaba intentando arreglarlo. Pues eso tomó una hora lo cual desespero a todo mundo ya que prácticamente 50% de los pasajeros iban en camino a Estocolmo. Muchos suecos se pusieron a exigir a las sobrecargos información acerca de la conexión, pero ellas no sabían nada. 

Yo me relaje y dije pues ya que suceda lo que suceda. Yo me di cuenta que íbamos volando más rápido de lo común y mis sospechas fueron confirmadas cuando llegamos a Kastrup en una hora en vez de una hora y 50 minutos. Al aterrizar todo mundo se puso a gritar que los dejaran pasar porque tenían que alcanzar su vuelo a Estocolmo. Yo hice cuentas en mi cabeza y me di cuenta de que ya habíamos perdido el vuelo, desde hace media hora, así que ni porque entrar en pánico. Al salir del avión en las pantallas vimos que el vuelo a Estocolmo había sido retrasado media hora pero que había cerrado 5 minutos antes de que aterrizaramos. Yo vi a todos salir corriendo.

YA NO HABÍA PUNTO EN CORRER! ESTABA MÁS QUE CLARO QUE EL VUELO YA ESTABA CERRADO? QUE ÍBAN A HACER? CORRER ATRÁS DEL AVIÓN?

En vez de echarme a correr a intentar alcanzar el avión, yo me dirigí a servicio a clientes. No era mi culpa perder el vuelo y la aerolínea tenía que resolver la situación. Cuando llegue al escritorio no había nadie, solo los trabajadores de la aerolínea atrás de ellos, y me dirigí a la primera persona que vi, un hombre que con una carota me dijo que agarrara un número para ser atendida, cuando literal no había nadie más esperando. Yo le hice cara de "neta, wey?" y antes de que tomara mi boleto la señora en el escritorio a un lado de él me dijo que ella me podía ayudar.

Resulto que las computadoras andaban medio lentas porque se había ido la luz en la terminal, me explico la trabajadora. Muy importante, cuando se trabaja con cualquier servicio al cliente comprender que fallas técnicas no son falta del cliente y por el otro lado, probablemente no son falta de los trabajadores con los que uno tiene contacto. Ambas partes tienen que mantener la calma y tratarnos mutuamente como humanos, con amabilidad y con humildad.

En lo que ella checaba a que se procedía, la gente que se había echado a correr comenzó a llegar a servicio a clientes y a ellos ya les tocó tomar boletito.

A mí me informaron que me iban a poner el el vuelo de las 7.40am del siguiente día, me iban a mandar a un hotel, me dieron un voucher por 99 coronas danesas, 270 MXN, para gastar en el 7-11 y me iban a dar un paquete con necesidades para la estadía.

En lo que se la señora se fue a buscar mi pa-que-te-bañes, un señor llego corriendo y gritando "déjenme pasar! Yo tengo tarjeta diamante de la aerolínea!" y pues nada más hizo el oso porque lo mandaron pos su boletito también.

A las 11.30 salí de la terminal, me mandaron al tren, con boletos que me dio la aerolínea. En dos estaciones y menos de 7 minutos llegue a la estación en la que el hotel estaba localizado. Me dijeron de la estación esta a 20 metros a la derecha. La estación estaba desértica y obscura, lo mismo la calle afuera y no el hotel no estaba a 20 metros, estaba a 200 metros en un tipo de zona industrial (por alguna razón a mí me dan mucho miedo las zonas industriales), así que despavorida me eche a correr hasta que vi la entrada de el Park Inn by Radisson.

Rápidamente me dieron acceso a mi recamara, con una cama grande y cómoda, pero a mí lo que me urgía era bañarme.


Contenidos de el paquete para la estadía: una carta pidiendo disculpas, un sobre de detergente para ropa, una playera blanca tamaño extra grande, un desodorante de la marca Rexona, una lima para las uñas, un cepillo con espejo, pasta de dientes Colgate, champú de la marca Dove, un paquete con algodones, tampones y cotonettes, humectante para la piel de la marca Vaselina y un cepillo de dientes. Mi única queja es porque no hay acondicionador para el cabello.

Solo logré dormir 4 horas, me tuve que despertar a las 5am, me vestí rápido, me lave la cara. El horror fue que no llevaba nada de maquillaje así que así me tuve que salir.


Esperando el tren de regreso a Kastrup

Aunque yo no tengo tarjeta diamante con SAS como el otro señor, si tengo plata que me permite acceso al Fast Track de seguridad y al Lounge durante Agosto y Diciembre. Me tomo 15 minutos de la puerta del hotel a ya estar en la terminal.

Como llegue temprano me dirigí al Lounge de SAS para desayunar, por lo general tienen desayuno tipo buffet con fruta, pan, queso, yogurt, avena y otras cosas.


Y ahí me encontré a un Meowth que se quería comer mi plátano. 

El vuelo salió a tiempo y 50 minutos después ya estaba en Estocolmo. A pesar de que el retraso me causo un poco de estrés, porque yo tenía una cita en Estocolmo a las 11 de la mañana, al final terminé ahorrando dinero, porque llegué a una hora más conveniente y pude tomar el autobús en vez de pagar por un taxi y el desayuno también me salió gratis. Además quien se enoja cuando le regalan una playera? Yo no!