Livin' La Vida Aurea

25 febrero 2009

La Princesa y El Entrenador

Erasé una vez en un reino muy lejano, un Rey y un Reina que se casaron. A pesar de que la Reina era una simple plebeya, la gente del reino decidió aceptarla y dejarla casarse con el Rey.

Todos sabían lo mucho que los dos se amaban, y les parecía injusto que solo porque ella no era parte de la Realaza no se pudieran casar.

Cuando se casaron, todo el pueblo salió a festejar. Un Rey que se casaba por amor! No había intereses de por medio, era amor! Eso le daba esperanzas a todos.


Años después el Rey y la Reina esperaban a su primogénito. Todos secretamente esperaban a que fuera un niño, porque según marcaba la ley, el primer hijo varón sería el heredero al trono. Pero entonces nació una niña.





Nadie pudo evitar enamorarse de la pequeña Princesa, y seguían cada uno de sus pasos. En su primer cumpleaños, el pueblo se congrego frente al Palacio Real para felicitar a la pequeña Princesa.




Tiempo después nació un pequeño hermanito para la Princesa, quien sería el Príncipe Heredero.




Pero el pueblo ya estaba demasiado enamorado de la Princesa y les parecía injusto que ella no pudiera heredar el trono, así que decidieron todos juntarse y votar por cambiar la Ley de Sucesión, para que la Princesa, y no el Princípe, heredara el trono y algún día se convirtiera en Reina.


Tiempo después otra princesa nació, pero nada importante pasó con ella, solo que era muy hermosa.


La Princesa heredera creció, y estudió en los mejores colegios del Reino y de otros reinos. Intentó vivir una vida normal, mientras todo el pueblo observaba cada uno de sus pasos. Después de todo ella sería algún día la Reina.

Lo que todos esperaban, incluída la Princesa, era que algún día se enamorara. Que encontrará a su prícipe azul, y que se casaran.




Y entonces un día la Princesa se dió cuenta de que estaba enamorada. Cuando lo veía a los ojos sentía mariposas en la panza. No podía evitar suspirar cuando el entraba a la habitación. Lo supó desde en un principio: él era amor, a él quería como pareja. Ella lo veía guapo, inteligente, él la hacía reir, la hacía sentir bien. La Princesa no podía esperar a que llegara la hora de su entrenamiento para poder verlo. Porque el era su entrenador.



El Entrenador sentía lo mismo por la Princesa pero sabían que un romance entre ellos era prácticamente imposible. Todos esperaban que la Princesa se enamorara de un príncipe, no de un simple entrenador. Pero en el corazón no se manda y ellos se enamoraron.


La Princesa decidió contarle a sus padres, el Rey y la Reina, acerca de el amor que sentía por el Entrenador. La Reina se mostro comprensiva, pero el Rey no podía dejar que su Princesita se enamorara de un simple entrenador sin nada que ofrecerle, aunque la Princesa no necesitara nada.


Tomo mucho tiempo en que el Rey, y otras personas, aceptaran que la Princesa y el Entrenador estaban enamorados. Había dudas acerca de el Entrenador, creían que solo estaba utilizando a la Princesa para obtener fama o dinero, o las dos cosas, pero con el tiempo se dieron cuenta de que no era así. Así que dejaron a la Princesa tener al Entrenador como novio, pensando que algún día se separarían y entonces la Princesa conocería a su principe azul.


Pero el amor de la Princesa y el Entrenador era demasiado fuerte y grande, y un día el Entrenador le pidió a la Princesa que se casara con él.



Pero de nuevo, tomo mucho tiempo, años, para que los demás aceptaran este hecho. No podían dejar que la Princesa, que sería la Reina algún día, se casara con cualquier Per Persson. El Gobierno y el Rey tenían que aceptar a el Entrenador primero, y no les importaba lo que la Princesa quería.

El Pueblo se empezó a dar cuenta de lo que sucedía y empezaron a hablar: la Princesa tenía derecho a casarse con quien ella amara.


Años y pláticas interminables tuvieron que pasar para que, por fin, dejaran a la Princesa y el Entrenador intentar ser félices para siempre.


Ahora con emoción planean su boda.




Y tan tan, este cuento no ha terminado...


Besos De Cuentos Sin Hadas,


Aurea.



11 comentarios:

Anónimo dijo...

Me puedo imaginar que tu si que vives en un país de cuento, Reyes, Reinas, Princesas, Principes wuaaa.

Me da gusto que los tiempos esten cambiando ¿no crees? ya son de sangre azul con los de sangre azul como decimos aquí.

La Realeza ya comprobó que ellos poseen la parte de la elegencia y el poder, los Plebeyos (como solían decir) poseen el amor, la honestidad y la alegría.

Si que vives en un país de cuento ¡eh!

saludines

Alma

Pd. A comprar el vestido para la gran boda jejeje

Delfin dijo...

JAJAJAJAJA...
QUE COOL!!!

y van a invitar a todos los plebeyos a la pachanga???

Tu Mamá dijo...

Me encanto el comentario de Alma, tiene Blogg? Ay Mimi que historia....

Besos

Anónimo dijo...

No tengo blog, pero creo que haré uno, Usted me esta llevando de la mano a que lo haga.

saludines de una parte pequeña de México.

Buen fin de semana.

Alma

Anónimo dijo...

http://algomasyunpocodetodo.blogspot.com/

Hey ya hice mi blog, tendré que tener asesoras.

saludines

Alma

Gina dijo...

Que lindo! me encantaron tus dibujos (:
Leí hace como 3 días en los periodicos la noticia de la boda, me da gusto que las cosas esten cambiando hasta en la realeza.
Esto me recuerda a que una vez soñé que mis suegros me venian a conocer y resultaba que eran los reyes de inglaterra!!!! y yo me decia a mi misma, ya la hize, seré de la realeza! jajaja

Muchos saludos y abrazos Aurea!!
Que estes bien!!!

Aurea dijo...

Alma: Nunca me imaginé que íba yo a andar hablando de reyes y princesas. Me acuerdo de cuando me pasaba tardes enteras leyendo las "vanidades" de mi abuela e imaginandome que se sentiria ser una princesa de la vida real. Pero entonces tenía 13 años, ahora ya no me importa tanto, jiji. Y primero tendre que ponerme a dieta para comprar el vestido pero sim prisas porque todavía falta un año.

Ahorita me doy una vuelta por tu nuevo blog ;)

Delfin: Pues yo creo que solo a los plebeyos padres de Daniel Westling, el próximo principe. Pero ni quería ir eh...

Ma: :D Besos!

Gina: Jajajajajajajajaja, eso estaría bueno. Pero tu novio esta más guapo que los principes de Inglaterra y lo que más importa es que te trate como una príncesa!

Alguien mandeme unos tacos de barbacoa, no?

Papito dijo...

ASI ES... EL AMOR SE VA INPONIENDO HANTE LA MONARQUIA...ESO YA ES DEL SIGLO PASADO... SALUDOS HIJITA Y QUE BUENA ILUSTRACION HICISTE... FELICIDADES...

Anónimo dijo...

Amigaaaaaa! Jaja x un momento crei q era tu historia con Jesper jaja, toda mensa yo!
Atte Maña

Aurea dijo...

Mañis: Ay tan mensis tú! Que bueno que ya estas dejando comments aquí! TQM!

Judith dijo...

Que tiernas tus ilustraciones y que tierna historia que tuvo un final feliz.